El Palmar, donde todo fluye al ritmo del mar
El Palmar es ese lugar pequeño y perfecto donde nunca pasa nada extraordinario, y precisamente por eso es extraordinario. Es una pedanía de Vejer que ha conseguido algo muy difícil: que surfistas internacionales y pescadores de toda la vida convivan en el mismo pueblo sin que nadie pierda su identidad.
Aquí no hay prisas. Los días empiezan con el check de las olas, siguen con desayunos interminables en chiringuitos con vistas al infinito y terminan con atardeceres que parecen pintados a mano. Es el tipo de sitio donde puedes venir por una semana y quedarte tres meses sin darte cuenta.
El Palmar tiene esa magia de los sitios que no han perdido el alma. Aquí las casas siguen siendo de una planta, los chiringuitos conservan ese rollo hippie de los 80 y el único ruido que molesta es el de las gaviotas peleándose por el pescado de las redes.